2062-03 Covenant

Las luces de Seattle podían ser hermosas, a pesar de toda la ruina que infectaba la ciudad, por supuesto esa hermosura solo se podía apreciar desde el barrio en el cual se encontraba la mansión. Aunque esa calma solo se lograba después de que los niños se habían dormido, lo cual era una hazaña cada que su “tío abuelo” los visitaba, siempre quedaban hiperactivos por varios días.

Justo antes de que pudiera hablar, el silencio magnifico fue interrumpido por un teléfono, el enano propietario de la mansión respondió y escucho la inconfundible voz de ella al otro lado de la línea…
[Mujer]: Hola, días sin hablar contigo.
[Anfitrión]: En efecto, es un placer escucharte ¿Ha sucedido algo?
[Mujer]: Sí, deseo levantar un veto que había erigido.
[Anfitrión]: ¿El del humano en Europa o el del grupo de idiotas en UCAS?
[Mujer]: Los idiotas, ahora son dispensables si alguien solicita un contrato sobre ellos.

El enano preparó su mejor respuesta, sabía cuan peligrosa era la mujer con la que hablaba, incluso siendo él uno de los pocos que sabía podría contar con ella en caso de necesidad…
[Anfitrión]: Incluso sin tu veto, ellos lograron eliminar uno de los agentes de Chimera, así que acorde a nuestra coda, están más allá de nuestro alcance.

El silencio, siempre ese silencio, era aún peor que cualquier insulto o amenaza. Pero después de cinco agónicos segundos…
[Mujer]: Me ciño a la coda, respeto esa decisión. Espero que podamos vernos en unos días, para compartir un rato agradable.
[Anfitrión]: Que así sea, la luz guie tu camino.
[Mujer]: Y así mismo el tuyo.

El enano colgó el teléfono y finalmente pudo hablar con quien le acompañaba…
[Anfitrión]: Esta vez sí que la hicieron, tal como me dijiste, lograron enfadarla suficiente como para que les quitara su protección.
[Huésped]: Sí, Destino me lo advirtió, que ellos no seguirían siendo nuestros peones; al menos no en los próximos años.
[Anfitrión]: ¿Qué putas vio Destino en ellos?
[Huésped]: Yo dejé de hacerme ese tipo de preguntas hace muchos años.
[Anfitrión]: (Riéndose) Sí es mejor no jugar con el destino, no sea que termine uno como tú!!!
[Huésped]: (Riéndose) Con tal de nunca tener tu horrible nariz, me conformo!!!

Los dos amigos continuaron riéndose y bromeando por un buen rato, para después volver a un tono un poco más serio…
[Anfitrión]: Va siendo hora de dormir, pero aún no me has dicho qué necesitas de mi en Seattle.
[Huésped]: Solo un contacto de confianza para reclutar un grupo de runners, ahora que dos de mis grupos de idiotas no están disponibles, necesito fuerza literalmente bruta para una misión.
[Anfitrión]: Revisaré mis contactos para ver quién tiene runners de bajo nivel, pero no del todo incompetentes.
[Huésped]: Perfecto, te agradeceré mucho.
[Anfitrión]: Me retiro para dormir, ya sabes que si necesitas realizar algún ritual puedes usar la cancha de Squash en el sótano, está suficientemente insonorizada para cualquier efecto.
[Huésped]: Tu hospitalidad siempre ha sido fantástica, recuerda que puedes pedirme lo que sea que necesites.
[Anfitrión]: (Sonriendo) Bueno ¿Qué tal si te curas esa espantosa oreja dorada?
[Huésped]: (Riéndose) El día que tu dejes de usar ese ridículo anillo que te dieron en Throal!!!

Las risas inundaron nuevamente la mansión, mientras dos viejos amigos seguían departiendo por muchas horas más.

2062-03 Covenant

Shadowrun - Anatidae Team overseer